CONCHA ACÚSTICA, 1950.

 

 

  

Proyectada y construida por el arquitecto Alejandro Zohn en 1959, la estructura de la Concha Acústica fue ideada a partir del modelo de paraboloide hiperbólico, el cual, en geometría analítica, corresponde al conjunto de las superficies tridimen­sionales cuádricas. Una paraboloide hiperbólico se crea a partir de dos superficies regladas, en donde una se encuentra con la concavidad hacia abajo y se desliza a lo largo de la segunda, que tiene una concavidad hacia arriba.

 

 

 

Esta estructura, forma vértice mediante la intersección de dos de sus segmentos en un ángulo agudo. El cual es el techo y la caja de resonancia dentro del escenario. Las reverberaciones que ocurren dentro de esta forma geométrica, se determinan, principalmente, por la caída de tonos graves en forma de cas­cada desde las columnas perimetrales. Dejando, en el centro de la figura, la reverberación ciclada para los tonos medios y agudos. En el análisis realizado a la Concha Acústica las fre­cuencias graves que cayeron como cortinas de sonido fueron:

 

 

236.86 Hz (3.78 Hz > A#3)

279.93 Hz (2.75 Hz > C#4)

242.24 Hz (4.68 Hz < B3)

215.33 Hz (2.68 > G#3)

 

 

La Concha Acústica fue el escenario principal del movimiento de rock en Guadalajara en los años sesenta y continuó siendo un escenario representativo para el rock en español hasta el año 2008, fecha en que lo clausuraron por fallas estructurales. En 2013 se realizó un proyecto de restauración y las actividades continuaron, aunque nunca con el vigor de los años previos. En 2019, hojas y palos de los árboles del Parque Agua Azul se acu­mulan en el escenario, componiendo una instalación orgánica sobre el piso donde cantó Gustavo Cerati.

 

 

 

 

Carlos Mendoza Gutiérrez lleva 6 meses trabajando en man­tenimiento del parque y Juan Carlos de la Torre lleva 1 año en el mismo oficio. Ellos dos son los encargados de barrer el escenario cada tercer día. Cuando barren, frecuencias de en­tre 1,000 a 10,000 Hz se elevan hacia el vértice con forma de punta. Un fenómeno sonoro que produce algo parecido a olas de ruido rosa.

 

 

 

2020 © Ana Paula Santana