CASA GONZÁLEZ LUNA, 1930.

 

 

 

 

Luis Barragán, quien fue un arquitecto sumamente religioso, proyectó, en varias de sus casas, espacios de recogimiento; ambientes dedicados a la meditación y oración. En la Casa González Luna (actual Casa ITESO Clavigero) proyectó, junto a la bilbioteca del primer piso, un oratorio con dimensiones de 4.48 x 2.50 metros. La luz entra por una ventana de arco de medio punto, la cual tiene una celosía de madera con motivos de cruz. Esta ventana forma parte de la intervención que realizó Ignacio Días Morales nueve años después a la construcción original. En el oratorio, los tres tonos con mayor respuesta de frecuencia son 962.265015 Hz, 960.919189 Hz y 963.61084 Hz.

 

Si restamos 962.265015 Hz a 963.61084 Hz el resultado es de 1.34582 Hz. Y si restamos 960.919189 Hz a 962.265015 Hz el resultado es exactamente el mismo: 1.34582 Hz.

 

Si reproducimos dos de estas frecuencias en un sistema estéreo, se generará una ilusión auditiva de pulsos en el espacio, ya que sus ondas sinusoidales tienen un desfase de 1.34582 Hz ente ellas. Esta pulsación emula el estado Delta de las ondas cerebrales, las cuales oscilan entre los 0.5 Hz a los 4 Hz. El cerebro baja a esta frecuencia cuando se encuentra en un estado inconsciente, más precisamente en la etapa N3 del sueño NMOR (sueño sin movimientos oculares rápidos), y es también conocida como sueño de ondas lentas.

 

Delta                             0.5  -  4 Hz

Theta                               4  -  8 Hz

Alpha                             8  -  14 Hz

Beta                             14  -  30 Hz

Gamma                       30  -  100 Hz

 

En algunos casos también se presentan estas frecuencias bajas en meditación profunda. Para los Hinduistas, por ejemplo, llegar a la vibración delta es llegar al Turiya, un estado superior de conciencia donde se puede alcanzar la conciencia pura o Chit. En varias tradiciones místicas del Este de Asia también se le identifica como Samādhi, un estado de conciencia que se alcanza cuando, durante la meditación, la persona siente que se está fundiendo con el universo, o que puede alcanzar unidad con lo divino.

 

Nada menos que el universo entero.

 

En el discurso de aceptación del premio Ptrizker (1980), Barragán categorizó los siguientes conceptos para esbozar la ideología detrás de su trabajo:

 

Religión y Mito

Belleza 

Silencio 

Soledad

Serenidad 

Alegría 

La muerte 

Jardines 

Fuentes

Arquitectura 

El arte de ver 

La nostalgia 

  

Cuando Barragán habló sobre Jardines, recordó su visita a La Alhambra en Andalucía, y cómo fue que el sereno, callado y solitario patio de los mirtos (o arrayanes) le obsequió una epifanía que continuaría aplicando en sus obras. Aquel patio contenía lo que un jardín bien logrado debe contener: nada menos que el universo entero.

      

 

 

"En mis jardines, en mis casas, siempre he procurado

que prive el plácido murmullo del silencio, y en mis

fuentes canta el silencio.... Una fuente nos trae paz,

alegría y apacible sensualidad. Alcanza la perfección

de su razón de ser cuando, por el hechizo de su embrujo,

nos transporta, por decirlo así, fuera de este mundo."

 

 

 

El oratorio de la casa González Luna procuraba ser un espacio alejado del bullicio de la urbe, custodiado por muros de abobe y velado por el blanco ruido de una fuente en vigilia.  

 

 

 

El blanco ruido del plácido murmullo del silencio.

 

El blanco ruido del universo entero.

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2020 © Ana Paula Santana